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Hipocresía u honestidad: por qué no hay justicia en la venganza

Cuando la ideología mata

La doble vara de la justicia: de cuánto nos cuesta no anteponer nuestra ideología a nuestra moral

Gracias para siempre, San Judas Tadeo

Oiga, ¿por qué en Argentina no hay negros?

El flaco favor de cogerse a una gorda

El hombre, el niño y el burro o Los justicieros de Twitter